Hombres Sin Equilibrio

Hace poco te conté que todos los seres humanos tenemos energías femeninas y masculinas, y hablé de cómo las mujeres independientes tendemos a desarrollar más nuestra energía masculina, como señal de fortaleza.

Hoy quiero hablar de los hombres que no tienen equilibrada su energía femenina.

La energía masculina es aquella orientada a la acción. El hombre de acuerdo a nuestra cultura, es el que trabaja y provee y deja las emociones a las mujeres. Sin embargo, es una realidad que hoy en día hay más divorcios que nunca. Más se tardan las parejas en organizar una boda que en divorciarse, no sé si te has preguntado porque sucede esto, yo sí, muchas veces… Hasta que me di cuenta de un patrón…

Los hombres tienen una creencia sobre cómo deben “complacer” a sus mujeres: provéeles lo que quieran y necesitan y ellas estarán contentas, nada más lejos de la realidad y más ahora que las mujeres pueden proveerse más y mejor que lo que pueden hacer los hombres por ellas. Lo que las mujeres en realidad necesitamos es sentirnos amadas y conectadas. Pero los hombres también lo necesitan. Todos queremos sentirnos amados y conectados, sólo que las mujeres lo pedimos siempre (no de la manera más explícita) y los hombres no quieren mostrar su vulnerabilidad. El problema es que si no se dan cuenta de esa necesidad, lo que sucede es que viven como en piloto automático, y esto tarde o temprano hará que se sientan aletargados y buscarán en que entretenerse en otro lugar. Generalmente, ese medio de escape termina lastimando a varias personas. Y en las parejas se percibe como una desconexión absoluta; cada quién termina haciendo lo suyo y el divorcio se vuelve crónica de una muerte anunciada.

Es por lo anterior, que el hombre debe despertar su energía femenina y equilibrarla con su energía masculina.

¿Cómo se hace esto? Aquí te comparto algunas maneras:

  • Cuando hables con alguien escucha lo que dice, sin aconsejar ni opinar por lo menos en una conversación
  • Muestra empatía, es decir, ponte en los zapatos de la otra persona, cada quién vive su realidad de acuerdo a su conciencia, imagínate viviendo en el contexto de la otra persona
  • Aprecia lo que hacen los demás, sin adular por adular, muéstrate genuino, que de verdad lo que hizo la otra persona te interese y te haya gustado
  • Se compasivo, siente el dolor de la persona, si puedes aliviarlo adelante, siempre que no te afecte a ti
  • Cuando puedas abraza. Pero abraza con el corazón, que se sienta, entrega tu ser en el abrazo
  • Si quieres un beso, un abrazo, un cariño pídelo, así tal cual, pídelo
  • Mira a los ojos cuando hables con las personas, además de ser una muestra de educación, genera conexión

Estar presente y entregarte al momento en el que te encuentres ayuda a generar esa conexión y entonces se produce el equilibrio. Vive la experiencia y cuéntame cómo te fue.

¡Hasta la próxima!

Jany

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