4 pasos para asimilar experiencias

El despertar de conciencia, es asumir la responsabilidad de nuestra propia felicidad. Es aprender a utilizar nuestra conciencia para observarnos, discernir, y después tomar decisiones que nos hagan sentir bien.

Despertar del sueño profundo no es un camino fácil, requiere salir de nuestra zona de confort y cuestionar todo lo que damos por sentado.

El proceso inicia con esa sensación de hartazgo, con una necesidad interna de un cambio profundo en nuestra vida.

Hace unos años estaba yo sumida en el profundo sueño. Cómo la mayoría de los seres humanos latinoamericanos, había crecido con la creencia de que tenía que trabajar y ser exitosa, casarme y tener hijos. Por supuesto, comprar mi casa y vacacionar de vez en cuando en algún lugar hermoso y nuevo para mí, para ampliar mi cultura.

Además de los éxitos que la cultura y sociedad me establecían, sumé las cosas que yo quería lograr. Me puse muchas metas a alcanzar, buscaba el reconocimiento y quería ser la mejor. Cuando tienes mucha sabiduría y poca humildad tiendes a ser una persona soberbia, y ese fue mi caso. Me creía tan importante que nunca medí el impacto si caía desde donde estaba, simplemente, en mi mente no era posible fallar.

Hasta que sucedió, me fui en caída libre desde un 40vo piso y para que te digo… el impacto fue desastroso, todo mi interior y exterior quedó hecho puré en el piso.

Por un tiempo me pregunté todos los días, ¿Qué pasó? ¿En qué fallé? ¿De quién es la culpa? Culpé a todo y a todos, me culpé yo… creo que lloré un año entero, me fui para abajo y me hice mucho daño. Para mí esta experiencia la llamo la noche oscura de mi alma, la cual duró aproximadamente 4 años.

Traté de recoger los pedazos de lo que quedó… pero no pude, traté de reconstruirme, pero no pude hacerlo, no pude recuperar nada de lo que existía. Aunque lo deseara con todo mí ser.

Hasta que entendí que la vida me exigía un cambio radical. Un renacer, una transformación. Un despertar. La comprensión no fue inmediata, ni fue un momento ¡AJA! Único. Fue un proceso, y ha sido un proceso que hoy entiendo, nunca va a terminar.

Todo lo que pasa en nuestra vida, sin importar la magnitud de la experiencia, trae consigo una enseñanza, aunque parezca inhumano.

El ser humano es por naturaleza resiliente, pero como está dormido no puede usar esa capacidad natural que posee. En estos tiempos, gracias a la cantidad de información a la que estamos expuestos nos apegamos tanto a todo lo externo. Como: a la apariencia física, a las cosas materiales, a las personas, a los lugares. Lo cual hace que no podamos recuperarnos de las experiencias de la vida, ni asimilarlas, ni cerrar ciclos.

Ser resiliente, en psicología, es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas. Para ello, necesitamos comprender que esto que nos pasa solo nos pone un espejo en frente, que nos pregunta ¿Qué harás con esto?

Asimilar una experiencia requiere que hagamos un proceso de auto conciencia, una profunda reflexión, que tiene los siguientes pasos:

  1. Ver el hecho con distancia. Esto es lo que está pasando. Describirlo
  2. Preguntarme ¿cómo me siento? Ser honesto con tus emociones y permitir que fluyan, sin actuarlas, solo permitir que estén ahí.
  3. No tomarlo personal, esto que te pasa solo tiene un propósito ayudarte a crecer para que seas la mejor versión de ti mismo/a. No es contra ti
  4. Preguntarte ¿lo puedo resolver? Si la respuesta es sí crear un plan en donde todas las partes salgan beneficiadas. Ama primero y después todo lo demás. Si la respuesta es no, acepto que hay cosas que no puedo cambiar o que no me corresponde a mi cambiarlas. Aprendo la lección y cierro el ciclo en completa aceptación.

Con este proceso no te enganchas, pero comprendes que la vida está llena de experiencias y que cada experiencia suma a tu vida, a tu crecimiento y a tu desarrollo personal.

Una vez que empieces a despertar, más fácil será ver los pequeños detalles de la vida. Pero ya no habrá vuelta atrás. a no serás quién eras.

Siempre, siempre sin importar lo que te suceda, podrás reconstruirte o transformarte. La velocidad depende del tiempo que tardes en asimilar la experiencia.

¿Existe un tema que no has podido superar? ¿Hay algo que te duele tanto que sientes que no te deja vivir? Contáctame, seguro te pueda ayudar.

Hasta la próxima

Jany

1 Comentario

  1. Me encantó y comparto lo que dices, en específico que la vida esta llena de experiencias y que cada experiencia es un aprendizaje🤗no hay que quedarse enganchados.

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